Desde que conocí a Carlos, a través de sus famosos relatos, descubrí que detrás del escritor había un gran maestro de permanente sonrisa. Que en su libro decía: "Soy feliz viniendo cada mañana al colegio".
Creo que con esa frase, Carlos expresa perfectamente lo que es ser un "MAESTRO de VOCACIÓN".
Para terminar solo puedo decirle gracias y siempre gracias, por aceptar mi invitación y hacerlo tan bien. Un gran abrazo.
Espero que disfrutéis de su lectura.
Gracias por vuestro apoyo incondicional semana tras semana. No solo visitando mi blog y leyéndolo, sino escribiéndome y ofreciéndome vuestro tiempo y pensamiento para participar en alguno de los apartados del mismo.
GRACIAS y un gran abrazo.
Se define la vocación como "la inclinación o interés que una persona siente en su interior para dedicarse a una determinada forma de vida o un determinado trabajo". Añadiría, en mi caso, un interés lleno de entusiasmo, ilusión y pasión.
Analizando mi situación, sorprenderá, pero la confieso: nunca pensé en ser maestro. Mis estudios fueron relacionados con la economía. Un día, comencé a dar clases particulares, por ganar dinero para mis estudios. Ahí encontré mi verdadera vocación. Me hacía más ilusión preparar las clases que mis propios estudios de empresariales. Llegué a Magisterio. Carrera bonita pero poco valorada. Somos los de "pinta y colorea", ¿no? Pues si podéis leerme, ha sido gracias a un maestro o una maestra. Seguro que recordáis el nombre de vuestros/as profes. Eso no se olvida. Eso marca. Recuerdos bonitos, momentos imborrables. Después hice educación física, pedagogía... Me seguí formando y llenando mi mochila de conocimientos que acompañaran a esa vocación encontrada en una bonita casualidad. Porque existen.
Nunca hablo de trabajo, sino de profesión. Cuando soy un enamorado de la enseñanza y me siento como un niño más con cada experiencia en el aula. Cuando creo en lo que hago, sintiendo una responsabilidad tan grande como bonita. Así entiendo el concepto de vocación.







